Ley 21.719Protección de datos personalesChile
La ley no tiene que apagar tu marketing.
Ordeno las puertas por donde entran los datos a tu empresa, para que puedas seguir usando tu base sin quedar expuesto.
No es solamente un pack de documentos. Son reglas claras para tu operación de marketing.
$1.500.000neto, más impuestos Tres piezas · Dos revisiones, a los 30 y a los 90 días
¿Esto es otro pack de documentos?
No. Los documentos son una de las tres piezas que te entrego, y la que menos vas a usar. La que se usa todos los días es una hoja de reglas, escrita para quien toma un dato y lo usa.
¿Por qué empezar por el marketing?
Porque es la única parte de tu empresa que le habla directo a la gente. Una planilla guardada en tu computador no molesta a nadie. Un correo o un WhatsApp que le llega a alguien que no recuerda haberte dado su número, sí — y esa persona ahora puede denunciarte. Tu máquina de ventas y tu punto más expuesto son el mismo lugar.
¿Cuánto cuesta?
$1.500.000 más impuestos, en tres pagos, y el detalle está en esta misma página. No hay que pedir una cotización para saberlo.
Si llegaste hasta acá porque te escribí, no fue un mensaje genérico.
Antes de escribirte revisé algunas de las puertas por donde tu empresa captura o usa datos para marketing, y lo que te mandé salió de ahí. Puedes comprobarlo tú mismo: está a la vista en tu propio sitio.
Ese hallazgo es tuyo y es completo, contrates o no. Lo que no venía en el mensaje es cómo se ordena todo lo demás. De eso trata esta página.
Un encargo, no una suscripción. Empieza y termina.
Reviso cómo captas y usas los datos en tu marketing, comparo lo que me cuentas con lo que de verdad pasa, te dejo listado y con fecha todo lo que tu marketing hace con datos, y escribo reglas prácticas para quien opera el marketing. Desde que te lo entrego corren dos revisiones para comprobar que esas reglas funcionan.
- PrimeroMiro tu operación desde tres ángulos y comparo lo que me cuentas con lo que se ve.
- DespuésEscribimos las reglas y las probamos con quien las va a cumplir, antes de entregarlas.
- Desde la entregaCorren dos revisiones, a los 30 y a los 90 días: ¿se está usando? ¿qué regla no aguantó?
Las puertas por donde entran datos son finitas. En una empresa chica suelen ser cinco o seis.
Si haces tres o cuatro de estas cosas, es para ti.
- Un formulario de newsletter en la portada
- Correos de recuperación de carrito abandonado
- Una base de contactos de hace años que todavía responde
- Un cuaderno o una planilla en la feria cuando se cae internet
- Difusión por WhatsApp a quien compró alguna vez
- Un píxel que dispara al cargar la página
- Una lista de empleados que te pasó una empresa cliente
- Un archivo que subiste a Meta para armar públicos similares
Cada línea es una puerta por donde entra un dato, y lo que la ley te pide es saber cuál es cuál, con qué permiso entró cada uno, y poder mostrarlo el día que alguien pregunte.
No te quito la maquinaria.
Nadie llega a decirte que dejes de pedir datos. Miramos juntos por dónde entran, para qué los usas y qué pasa cuando el proceso ideal no se puede seguir. De ahí sale cómo seguir haciéndolo, sin que lo que armaste ayer te pase la cuenta mañana.
Y no es para ti si…
- Lo que necesitas es la carpeta de documentos, rápido y barato. Existe, funciona para eso, y más abajo te digo dónde está.
- Quieres que alguien te firme que no te van a multar.
- Esperas resolverlo en 48 horas. Esto tarda lo que tarda mirar tu operación y probar las reglas con la gente que las va a cumplir.
- No haces marketing con datos. Si no tienes base ni campañas, no tengo nada que ordenarte.
Desde afuera no se puede saber cómo opera una empresa. Por eso no basta con mirar una sola vez, ni desde un solo lado.
Miro tu operación desde tres ángulos, no desde uno.
Nadie puede saber cómo funciona tu empresa mirándola desde la vereda, y no pretendo saberlo. Por eso no me quedo con un ángulo solo.
Te pregunto a ti
Tu versión de cómo funciona el proceso. Nadie conoce tu negocio mejor que tú, y esa es la fuente que usa todo el mercado. El asunto es que suele ser la única.
Miro yo, sin pedirte nada
Lo que está a la vista sin que me des acceso a nada tuyo: qué publicas, qué piden tus formularios, qué correos salen, qué se activa antes de que la persona acepte algo. No me dice cómo trabajas por dentro. Me dice qué preguntarte.
Lo compruebo con quien maneja los datos
Una o dos horas contigo, o con quien sea que responda los mensajes y cargue los contactos, comprobando si lo que diseñamos aguanta un sábado con todo lleno. Es el ángulo que casi nadie mira, y el que hace que las reglas después se cumplan.
Por separado, cada ángulo se queda corto. Lo que te llevas no es un cuestionario respondido de memoria: es el primer paso de un sistema de prevención, armado desde tres ángulos y pasado por el criterio de la misma persona que los miró — la misma que sabe qué le pasa a tu captación cuando se le agrega un paso a un formulario.
Un informe se lee una vez. Un inventario se guarda. Un manual se usa.
Tres piezas: una te dice qué hay, otra la muestras, la tercera se usa todos los días.
Informe de hallazgos
Lo que encontré mirando tu ecosistema desde afuera, contrastado con lo que me contaste. Ahí aparece la brecha: el proceso que describes y el que de verdad ocurre cuando se cae el sistema, cuando entra alguien nuevo o cuando hay que apurarse. Cierra con la lista de todo lo que vi y no evalué, dicho como hechos y sin recomendación, para que sepas qué queda pendiente.
Inventario de tu marketing, y los textos que salen de él
Todo lo que tu marketing hace con datos, listado y con fecha: qué capturas, en qué formulario, dónde vive, quién lo toca, para qué se usa y qué le dijiste a la persona cuando se lo pediste.
De ahí salen los documentos: tu política de privacidad en la parte que toca al marketing, los avisos de cada punto de captura, y el canal por donde te van a pedir sus datos. Los mismos papeles que vende el mercado, con una diferencia: acá salen del inventario, así que declaran lo que tu empresa realmente hace.
Manual de puertas
Pocas reglas, una por puerta, cada una con su ruta alternativa, su responsable con nombre y qué se anota. Una hoja al lado de la caja, no un PDF de veinte páginas.
Y esta es la pieza que cambia algo.
Las dos primeras describen tu empresa. El manual la modifica.
Ninguna empresa se ordena por tener documentos. Se ordena el martes a las siete, cuando se cae el sistema en plena feria y la vendedora tiene que decidir qué hace con el teléfono que le acaban de dar. Ese momento ocurre igual, tengas o no una política publicada. La única diferencia es si alguien pensó antes qué hacer.
Por eso el manual es corto, y por eso ninguna regla se escribe sin su reemplazo al lado. Prohibir sin dar alternativa dura hasta el primer día con mala señal: quien está ahí tiene que vender, y la ley no le paga el sueldo. En cambio «si se cae internet usa el talonario, y el lunes lo subes marcando de dónde salió» sí sobrevive, porque no le quita nada a nadie.
Cinco reglas que de verdad se cumplen valen más que veinte que se declaran. Veinte reglas incumplidas son veinte pruebas en tu contra.
Cómo queda tu empresa después
- Con la primera sabes dónde estás parado: qué datos entran, por dónde y para qué. Se acabó el «creo que sí» cuando alguien pregunta.
- Con la segunda tienes lo formal resuelto y publicado, diciendo lo que tu empresa de verdad hace, y tus clientes saben qué pasa con sus datos y cómo pedírtelos.
- Con la tercera quien maneja los datos sabe qué hacer cada día, y tienes una respuesta preparada para los riesgos más comunes de tu operación.
Publicado a propósito. Si el número no te calza, mejor saberlo ahora que después de dos reuniones.
Precio, sin cotización de por medio.
Lo que está en juego acá no es una multa. Es una base de contactos que te costó años y plata construir, y que hoy es el canal más barato que tienes para vender. El precio se mide contra eso, no contra el susto.
Marketing en Orden
$1.500.000neto, más impuestos
$1.000.000 · al inicio: análisis y entrega $250.000 · al mes siguiente $250.000 · al subsiguiente
Revisión anual (opcional)
$250.000neto, más impuestos
Se agenda el día que cerramos, con fecha.No es un plan mensual ni vigilancia permanente.
Si el presupuesto no da, no bajo la tarifa: sacamos piezas. Por ejemplo, te entrego el plan de implementación para que lo ejecute tu desarrollador en vez de hacerlo yo. Esa decisión queda firmada, con lo que se recomendó y lo que decidiste dejar fuera.
Eso es todo lo esencial.
Si ya lo tienes claro, el formulario está al final y son tres campos. Lo que sigue son cinco temas resumidos en dos líneas cada uno, y cada uno se abre si quieres el detalle: verificarlo en tu propio sitio, por qué un documento puede volverse prueba en tu contra, cómo trabajo paso a paso, con qué comparar, y qué firmo y qué no.
Doce cosas que la ley obliga a publicar. Ocho salen de plantilla. Cuatro hay que averiguarlas.
Antes de creerme nada, míralo tú.
La ley obliga a publicar doce cosas en tu sitio. Abre tu propia política de privacidad en otra pestaña y ve marcando las que encuentres. Sin puntaje, y sin que nada de eso salga de tu navegador.
Ver las doce y marcar
La diferencia no está en el entregable. Está en de dónde sale la información.
Por qué un documento puede volverse prueba en tu contra.
Casi todo el mercado levanta la información de una sola fuente: tu memoria. Y tu memoria describe el proceso ideal, no el martes que se cayó el sistema. Cuando esa distancia queda publicada, el papel deja de protegerte.
Dato mata relato.
Ver el contraste completo
Contrasté once proveedores del mercado chileno: encuestas de veinte minutos, chatbots que entrevistan a tus colaboradores, mapeadores donde marcas las herramientas que usas. Todos parten del mismo sitio.
Con una sola fuente
- FuenteLo que el cliente declara
- RealidadLo que la empresa hace de verdad, que casi nunca coincide
- ResultadoUn documento que describe una empresa que no existe
Con tres
- FuenteLo declarado, lo observado y lo validado con quien ejecuta
- RealidadImperfecta, y se asume imperfecta desde el diseño
- ResultadoReglas en cada punto donde se captura un dato, con su ruta alternativa
Ahí está el riesgo concreto, y no es teórico: si tu política declara un procedimiento que tu empresa no sigue, ese papel dejó de ser un escudo. El día del reclamo es la prueba escrita de que el proceso declarado no se cumplió. Por eso la brecha entre lo que se declara y lo que se hace es el hallazgo más valioso de todo el encargo — no porque mientas, casi nadie miente, sino porque ahí está justamente lo que nadie iba a documentar.
El paso 5 no es opcional. Si en la entrega aparece un «esto no lo podemos hacer», falló el levantamiento.
Cómo trabajamos.
Nueve pasos, del primer hallazgo observado a la revisión de los 90 días. El quinto es el que casi nadie da: caminar cada regla con quien la va a cumplir, antes de entregarla.
Ver los nueve pasos
- 01Hallazgo observadosin costoLo que se ve desde afuera, antes de que contrates nada.
- 02Mapa completo y alcance firmadoDónde hay datos en toda tu empresa y qué parte trabajamos. Lo que queda fuera, queda fuera por escrito y antes de empezar.
- 03LevantamientoLo que me cuentas, más tres preguntas que nadie hace: qué pasa si se cae el sistema, si entra alguien nuevo, si hay que apurarse.
- 04ContrasteLa brecha entre lo declarado y lo real.
- 05Validación con quien ejecutaUna a dos horas con quien tiene la responsabilidad diaria sobre el uso de los datos. Quien las va a cumplir es quien dice si aguantan.
- 06EntregaInforme, inventario, manual y el registro firmado de lo que decidiste no implementar.
- 07Revisión a los 30 días¿Se está usando el manual? ¿qué regla no aguantó? Es la única medición real de si esto ocurrió de verdad.
- 08Revisión a los 90 díasAjuste y cierre del encargo.
- 09Revisión anualopcionalUn año después del cierre, si quieres. Se agenda con fecha el día que cerramos, y no compromete nada mientras tanto.
Precios públicos verificados en agosto de 2026. Si tu caso está en otra fila, anda a esa fila.
Hay cinco formas de resolver esto y solo una es la mía.
$450.000 compra documentación. $1.500.000 compra levantamiento, contraste, reglas para tu operación diaria y dos revisiones después de la entrega.
Ver las cinco opciones y sus precios
Publico esta tabla porque prefiero que llegues sabiendo qué estás comparando. Cinco de estas seis filas son buenas opciones y hacen bien lo que dicen que hacen.
| Si lo que necesitas es… | Anda a | Rango |
|---|---|---|
| La carpeta documental ordenada, y rápido | Documentos autogenerados | ~$450.000 único |
| Una herramienta para administrar el cumplimiento en el tiempo | Plataformas de gestión | desde ~$42.000/mes |
| Que alguien asuma formalmente el rol de delegado | DPO externo | desde ~25 UF/mes |
| Interpretación legal o defensa ante la autoridad | Abogado especializado | por horas o proyecto |
| Adecuación completa de toda la organización | Consultoría de procesos | 3 a 8 meses |
| Que tu máquina de marketing siga funcionando sin exponerte | Marketing en Orden | $1.500.000 + impuestos |
Y no son excluyentes. Si ya tienes a alguien dedicado al cumplimiento, una plataforma de gestión a $42.000 al mes hace bien la parte de administrar y dejar evidencia en el tiempo. Yo hago el levantamiento y después te lo dejo cargado ahí para que lo administres tú. Son dos cosas distintas y las dos hacen falta.
La lista de la derecha es más larga que la de la izquierda. Es a propósito.
Qué garantizo.
El cumplimiento pasa —o no pasa— un martes a las siete de la tarde, cuando algo inesperado ocurre y alguien tiene que decidir. Eso ocurre en tu operación, no en mi escritorio. Yo puedo dejarte el sistema para que ese martes salga bien, y la evidencia fechada de que lo diseñaste con criterio. Con eso claro, esto es lo que sí puedo firmar.
Ver qué firmo y qué no
Sí, por escrito
- Conformidad con el alcance30 días. Si lo entregado no corresponde a lo que acordamos, se corrige o te devuelvo el pago.
- Errores míosSin plazo y sin condiciones. Si me equivoqué, lo arreglo.
- Actualización normativaDurante el encargo y sus dos revisiones, y durante cada revisión anual que contrates: si sale un criterio nuevo que cambia lo que aplicamos, actualizo el entregable sin costo.
- Validación antes de entregarNinguna regla se entrega sin haberla caminado antes con quien la tiene que cumplir.
No, y no voy a fingir que sí
- Que quedes cumpliendo la ley
- Que no te lleguen multas ni reclamos
- Una certificaciónNo existe mecanismo oficial de certificación en Chile. Lo que sí existe es poder demostrar que actuaste con criterio.
- Adivinar qué va a decir la autoridadNadie sabe hoy qué criterios va a fijar. Lo que sí me comprometo es a aplicártelos cuando existan.
- Nada de lo que quede fuera del alcance firmado
Las que aparecen siempre. Si tienes una cuarta, escríbemela.
Lo que siempre me preguntan.
¿Y si postergan la entrada en vigencia?
Puede pasar, se está discutiendo, y no cambia nada de lo que te propongo. La fecha se mueve; tu base de contactos no.
Si esa base está mal construida y la sigues usando, el problema se hace más grande con el tiempo, no más chico: cada mes le agregas contactos nuevos con el mismo procedimiento. Postergar te da más tiempo para ordenarlo. No es permiso para no hacerlo.
Ya compré plantillas y tengo mi política publicada.
Bien, y no es poco: publicar esa información es una obligación en sí misma y hay que cumplirla. Ese documento sirve para eso.
Lo que no hace es volver legal lo que pasa debajo. Son dos deberes distintos y el papel cubre uno. Por eso el ejercicio de las doce casillas se hace sobre tu propio sitio: no para ponerte nota, sino para que veas cuánto de lo que está publicado describe de verdad tu operación.
¿Esto no lo hace un software?
Un software administra lo que ya levantaste. Es muy útil para mantener el orden en el tiempo, y es el mismo problema de comprar un CRM antes de tener el proceso: terminas con cien funciones que nadie abre.
Primero el levantamiento; la herramienta después, si hace falta. Y si al final del encargo te sirve una, te digo cuál y te la dejo cargada.
Una persona. Si te escribo, te escribo yo.
Soy Pablo, y esto lo hago yo.
Uruguayo, quince años en Chile. Llevo cerca de diez armando máquinas de marketing para PYMEs: campañas en Meta, embudos, bases de datos, CRM. Conozco el lado desde el que se construye ese activo, que es exactamente el lado que falta en esta conversación.
Cuando durante el mapa aparece algo de recursos humanos, cámaras o fichas de salud —y aparece— te lo digo, queda escrito como un hecho observado, y te digo a quién ir. Lo que no hago es evaluarlo ni cobrarte por ello.
No soy abogado y no doy opinión legal.
Para manejar tampoco hace falta un abogado: hace falta conocer las señales y tener la costumbre de mirarlas. Para discutir una multa sí — y ahí te digo a quién llamar.
Marketing primero no es el único frente. Es el primero.
Empieza por donde se escucha.
No te voy a decir que no cumplas el resto de la ley. Te voy a decir por dónde partir: por el lugar donde hay alguien del otro lado que puede reclamar. Lo demás te queda mapeado, con nombre y por escrito, para cuando llegue su turno.
Cuatro campos. Con eso miro antes de que hablemos y llego con algo concreto.
Dime dónde mirar y miro.
No necesito una cotización ni un formulario largo. Con saber por dónde entra la gente a tu negocio, reviso tu ecosistema antes de que hablemos. Si de ahí sale que no soy la persona, te lo digo por el mismo canal.
Listo. Ya puedo empezar a mirar.
Con lo que me dejaste reviso tus puertas antes de que hablemos. Si prefieres adelantar la conversación, el segundo paso es acá:
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